REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
JUZGADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA CIVIL

…GADO TERCERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL, DEL TRANSITO, AGRARIO, BANCARIO Y CONSTITUCIONAL DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO TRUJILLO, CON SEDE EN TRUJILLO.-
Trujillo, 09 de agosto de 2006
196º y 147º
Vista la diligencia de fecha 20 de julio de 2006m, inserta al folio 232 y su vuelto del presente expediente, suscrita por el abogado en ejercicio RAMON RICARDO ARAUJO con el carácter de apoderado judicial de los codemandados GONZALO HIDALGO BAZO y FRANCISCA MARÍA VETENCOURT DE HIDALGO, mediante la cual solicita a este tribunal se deje como inexistente y/o se anule la contestación efectuada por el defensor ad litem y se reponga la causa al estado de citación del defensor ad litem, alegando que tan importante etapa procesal había sido obviada por el tribunal que conocía de la presente causa, es decir, el Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, Agrario, Constitucional y Bancario de esta Circunscripción Judicial. Visto igualmente el escrito de fecha 25 de julio de 2006, inserto a los folios del 257 al 260, suscrito por los codemandados HECTOR VETENCOURT FINOL y AURA ELENA CARRILLO, asistidos por los abogados en ejercicio ELISEO VETENCOURT CARRILLO y FRANCISCA VETENCOURT CARRILLO, mediante el cual impugnan todas las actuaciones realizadas en el curso de este proceso en relación a la designación y juramentación del defensor ad litem abogado JOSE GREGORIO VIERAS así como todas las actuaciones realizadas por el referido defensor, calificándole de ilegítimamente designado, y haciendo especial alusión a la contestación de la demanda interpuesta por el mismo, y solicitando finalmente, a este tribunal se declare la nulidad de todas las actuaciones realizadas en el curso de este proceso en relación a la designación y juramentación del defensor ad litem y de todas las actuaciones realizadas por el ilegitimo defensor abogado José Gregorio Vieras, en especial la contestación de la demanda, y como fundamento de ello alega que se le ha violentado la Garantía Constitucional del debido proceso, y solicitan se reponga la causa al estado en se designe nuevo defensor judicial de la parte demandada.
Al respecto este tribunal hace las siguientes consideraciones: En principio es necesario dejar claro que tal y como lo ha interpretado nuestro Máximo Tribunal, la designación del defensor ad litem persigue un doble propósito: el primero de ellos, es que en el caso de que el demandado o demandados no puedan ser citados personalmente, se pueda formar la situación jurídica procesal, emplazándoles por medio del defensor ad litem, y permitiendo así que el proceso sea válido, de manera que se le permita al actor que el proceso por el instaurado continúe pudiendo incluso dictarse sentencia; el segundo propósito esta referido a que en virtud de tal ausencia del demandado, este pueda ser defendido en sus intereses. De tales afirmaciones es preciso concluir que el defensor ad litem, es un auxiliar de justicia, como bien lo ha señalado la Sal Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia de fecha 26 de enero de 2004; aplicando tales consideraciones, la Sala de Casación Civil del aludido Tribunal Supremo, ha señalado en sentencia de fecha 15 de julio de 2004, lo siguiente:
“ …para que la carta de aceptación del defensor ad litem, pueda admitirse como un acto de citación, sería necesario aplicar el contenido del artículo 216 del Código de Procedimiento Civil, referido a la citación presunta,…El criterio de la Sala de Casación Civil, es que no opera la citación presunta, …, por actuaciones del defensor ad litem previas al acto formal de su citación,…, toda vez que el defensor ad-litem no puede ser considerado como un apoderado judicial designado por la parte, sino como un funcionario nombrado por el Tribunal…”
Adminiculado a ello la Sala Político Administrativa, ha establecido, que teniendo en consideración lo dispuesto en el artículo 217, ha de ser necesario que el defensor judicial se encuentre facultado para darse por citado, por medio de una autorización judicial previa, que contenga una habilitación expresa para ejercer dicha facultad (darse por citado), de lo contrario no será posible que opere la citación tácita del demandado a quien defiende. Como consecuencia de lo anteriormente expuesto es que este tribunal, considera que el abogado José Gregorio Vieras, defensor ad litem, de los codemandados Héctor de Jesús Vetencourt Finol, Francisca María Vetencourt Finol de Hidalgo, Gonzalo Hidalgo Bazo, Jorge de Jesús Vetencourt Finol y Aura Elena Carrillo, quien no estaba previamente habilitado para darse por citado, ha contestado la demanda que en contra de sus defendidos se intenta, sin que se haya llevado acabo un acto esencial para la validez del procedimiento como lo es su citación, y sin que pueda entenderse que el mismo ha quedado citado tácitamente por haber diligenciado previamente al cumplimiento de tal acto, de manera que se ha subvertido el proceso de una forma tal, que ha ocasionado una nulidad absoluta de todos los actos subsiguientes, la cual debe ser declarada por este juzgado, antes que sigan transcurriendo lapsos legales, en pro de procurar la estabilidad del presente juicio y de evitar las faltas que le puedan anular. En consecuencia este tribunal deja NULO Y SIN EFECTO alguno todo lo actuado a partir de la contestación del referido defensor ad litem, en fecha 04 de julio de 2006, inserta a partir del folio 220, de este expediente, de conformidad con lo establecido en el artículo 206 del Código de Procedimiento Civil y REPONE la presente causa al estado de que se cite personalmente al defensor ad litem, abogado José Gregorio Vieras, quien se entenderá que funge como defensor ad litem solo de los codemandados Héctor de Jesús Vetencourt Finol, Jorge de Jesús Vetencourt Finol y Aura Elena Carrillo, ello en virtud de que en diligencia de fecha 03 de julio de 2006, los codemandados Gonzalo Hidalgo Bazo y Francisca María Vetencourt de Hidalgo han quedado citados en el presente juicio, al comparecer por medio de apoderado con facultades expresas para darse por citado, que manifestó su intención de que se les tenga como parte en este juicio, lo cual ha acontecido ante de producirse el motivo de la reposición del presente juicio, quedando así sin efecto la representación del referido defensor respecto a esos dos codemandados, y todo ello en fundamente a lo establecido en la parte in fine del artículo 211 eiusdem. Y así se decide.-
En lo que respecta a los argumentos esgrimidos por los codemandados Héctor Vetencourt Finol y Aura Elena Carrillo, respecto de que se declare la nulidad de la designación y juramentación del defensor ad litem, toda vez que este forma parte de un escritorio jurídico en el cual otros dos (02) socios integrantes, los abogados William José Núñez Albarran y Freddy Delfín Peñalosa, fueron parte demandante en juicios llevados en su contra, y alegando además que el referido defensor esta ligado profesionalmente con otros abogados que han sido su contraparte y que además forman parte del circulo de abogados del Dr. Oscar Linares, quien es socio de la demandante de autos y quienes a su vez les han demandado en varias oportunidades. Este tribunal al no evidenciar en autos alguna prueba de tales argumentos, declara IMPROCEDENTE, lo solicitado por los referidos codemandados, toda vez que son apreciaciones de hecho que no han sido probadas, ello de conformidad con lo establecido en el encabezamiento del artículo 12 eiusdem. Y así se decide.

El Juez Titular,

Abg. Adolfo Gimeno Paredes

La Secretaria Accidental,

Abg. Zuleida Segovia Pérez