REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PODER JUDICIAL
TRIBUNAL DÉCIMO CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL DEL TRABAJO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS
Caracas, dieciocho (18) de octubre de dos mil siete (2007)
197º y 148º
ASUNTO: AH24-L-1996-000021
(Nº Antiguo 6788 procedente del extinto Juzgado Séptimo de Primera Instancia del trabajo de la Circunscripción Judicial del Área metropolitana de caracas)

IDENTIFICACIÓN DE LAS PARTES Y DE SUS APODERADOS

PARTE ACTORA: JOSE GREGORIO ESPINOZA y PETRA GLADYS CARABALLO DE ESPINOZA, venezolanos, mayores de edad y titulares de la cédulas de identidad Nº V-5.121.773 y 4.674.639, en su carácter de herederos del de cujus ciudadano CRISTIAN DAVID ESPINOZA CARABALLO

APODERADO JUDICIAL DE LA PARTE ACTORA: RICARDO JESUS GUERRERO MACHADO, abogado en ejercicio e inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el Nº 50615

PARTE DEMANDADA: CENTRO CLINICO ROJAS ESPINAL, inscrita en el Registro mercantil Primero Accidental de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda en fecha 03 de noviembre de 1986, bajo el Nº 13, Tomo 35-A-Pro., y en la persona del ciudadano FRANCISCO ROJAS ESPINAL, venezolano, mayor de edad, de este domicilio y titular de la Cédula de Identidad Nro. 1.741.171.

APODERADOS JUDICIALES DE LA PARTE DEMANDADA: RAFAEL VICENTE AGUIRRE PAEZ y RAFAEL ANTONIO ROSALES NAVA abogados en ejercicio e inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nº 1.896 y 36.911, respectivamente.

MOTIVO: DAÑO MORAL

SENTENCIA DEFINITIVA.

SÍNTESIS

Se inicio el presente juicio por demanda incoada por los ciudadanos JOSE GREGORIO ESPINOZA y PETRA GLADYS CARABALLO DE ESPINOZA, venezolanos, mayores de edad y titulares de la cédulas de identidad Nº V-5.121.773 y 4.674.639, en su carácter de herederos del de cujus ciudadano CRISTIAN DAVID ESPINOZA CARABALLO contra CENTRO CLINICO ROJAS ESPINAL en fecha 05 de junio de 2002, siendo admitida por auto de fecha 26 de junio de 2002 emanado del extinto Juzgado Sexto de Primera Instancia del Trabajo de esta misma Circunscripción Judicial, en el cual se emplazó a la parte demandada a objeto de la contestación de la demanda. En fecha 16 de julio de 2002, la parte demandada da contestación a la demanda. La parte demandada promovió pruebas la cual fue admitida por auto de fecha 02 de octubre de 2002. En virtud de la entrada en vigencia de la nueva Ley Orgánica Procesal del Trabajo y de acuerdo a lo dispuesto en su artículo 197 se distribuye a los Juzgados de Juicio, quien suscribe se avoca al conocimiento de la causa en fecha 21 de enero de 2005 y declara la Perención de la Instancia, dicha decisión fue apelado, correspondiéndole el conocimiento de la presente causa al Juzgado Superior Primero de esta Circunscripción Judicial quien en fecha 19 de junio de 2006, declara Con Lugar la Apelación en consecuencia repone la causa al estado de que el Juez de Juicio conozca la causa y dicte Sentencia, por lo que en fecha 17 de octubre de 2006 se fija un lapso de 30 días hábiles para proceder a dictar sentencia. Sustanciado como fue el presente expediente y estando dentro de la oportunidad legal para dictar sentencia esta Juzgadora pasa a decir en base a las siguientes consideraciones:

HECHOS ALEGADOS POR LA PARTE DEMANDANTE

Alega la representación judicial de la parte actora que en fecha 02 de febrero de 1996, fue contratado para desempeñar el cargo como ayudante de albañil en la remodelación de un edificio denominado CENTRO CLINICO ROJAS ESPINAL, asimismo alega que dicho contrato fue realizado en forma verbal entre el ciudadano Ovidio Sánchez en representación de Centro Clínico Rojas Espinal que en fecha 14 de marzo de 1996, su representado fue trasladado a la ciudad de caracas, con el objeto de que se encargara de la remodelación de la una oficina ubicada en la Av. Apure con Av. Carona, Edif.. Garrillano Piso 1 Ofic, 1.A, que en fecha 15 de marzo de 1996, se traslado a Caracas para encontrarse con el señor Ovidio Sánchez, que en fecha 16 de marzo de 1996, el ciudadano Jorge Bonito trajo medio día y empezó a despegar unas alfombras de la oficina que en fecha 18 de marzo de 1996, el ciudadano Cristian Espinoza debía llegar a la clínica espinoza a fin de continuar con las labores encomendadas consistente en limpiar, pintar y remover las alfombras de la oficina antes señalada, sigue alegado la parte actora que al llegar al lugar de reunión se encuentran con el señor Ovidio Sánchez y con otro trabajador que por instrucciones del encargado Ovidio Sánchez quien hace las veces de intermediario se dedican a despegar las alfombras de los pisos de la oficina, removiendo la pega adherida estas impregnándolas de gasolina, sustancia esta suministrada por el señor Ovidio Sánchez a objeto de que la usaran como solvente de la pega adherida a las alfombras, sigue alegado que le a principio usaron una espátula y junto a la gasolina iban quitando los restos de pega del piso de granito de la oficina, que después por instrucciones del señor Ovidio Sánchez colocaron lana de acero en el cepillo de una pulidora industrial electrica y de esta forma continuaron removiendo la pega previamente impregnada con gasolina. Que en fecha 19 de marzo de 1996, Cristina Espinoza se dirigió a caracas en el cual alega que llegando a la Clínica Rojas Espinal por orden del señor Ovidio Sánchez se quedo cumpliendo con los trabajos encomendado consistente en levanta las alfombras y despegar los resto de pegas adheridas al piso del granito en el cual se les había facilitado gasolina a objeto de que la usaran como solvente de la pega adherida a las alfombras, sigue alegando la representación de la parte actora que en medio de la labora de remoción de las alfombras y de la pega adherida al piso, utilizando gasolina como solvente de la pega y una pulidora industrial eléctrica se produjo una inflamación súbita de la gasolina en la habitación lo cual ocasiono quemaduras de extensión total en el cuerpo a Cristina Espinoza el cual falleció en horas de la tarde en el Hospital Domingo Lucíani, por lo que en nombre de sus representados y en virtud de la muerte violenta inesperada y en extremo dolorosa que genero la perturbación e intranquilidad psíquica efectiva emocional a su madre ciudadana PETRA GLADYS CARABALLO DE ESPINOZA solicita le sea cancelados la cantidad de Ocho Millones Cuatrocientos Veinte Cuatro Mil Bolívares (Bs. 8.424.000,00) por concepto de daños materiales, Quince Millones de Bolívares (Bs. 15.000.000,00) por concepto de reparación del profundo dolor sufrido a su padres, por la muerte del trabajador, Veintisiete Mil Bolívares (Bs. 27.000,00) mensuales destinados a la alimentación y Novecientos Mil Bolívares (Bs. 900.000,00) por concepto de indemnización equivalente al salario de cinco años




HECHOS ALEGADOS POR LA PARTE DEMANDADA

Por su parte la empresa demandada, en su contestación a la demanda la realizan en los siguientes hechos
Alega como punto previo la Incompetencia del Tribunal en razón de que se trata de una demanda por daños morales extracontractuales, lo cuales según la demanda se dicen padecidos, o que comenzaron a acaecer con posterioridad a la muerte del joven CRISTIAN DAVID ESPINOZA CARABALLO , que dichos daños solo pueden haber empezado a ocurrir a partir desde que los accionantes quienes dicen ser padres del joven fallecido y vivir y estar domiciliados en Guatire mientras que la muerte del joven Cristian ocurrió en caracas, de igual forma alega la parte demandada que la misma no procede contra sus representados por ante la jurisdicción laboral, en razón de que se trata de la reclamación de un trabajador ocasional que fue dependiente directo de un contratista también ocasional , es decir del contratista señor Ovidio Sánchez contratado especialmente para realizar al Dr. Francisco Rojas Espinal una obra determinada como era la remodelación de una oficina situada frente al centro Clínico Rojas Espinal C.A. Asimismo procede a negar y rechazar todo y cada uno de los hechos alegado por la parte actora. Finalmente alega la Falta de Cualidad e Interés por cuanto los actores no indicaron en la demanda el numero de la Cedula de identidad del joven fallecido y en el hecho de que los actores han ejercido sus acciones laborales contra CENTRO CLINICO ROJAS ESPINAL , C.A. en la creencia de que el mal llamado por ello en la demanda y el cual dice ubicado en la calle concepción de la ciudad de Guatire y que califican como sucursal de nuestra representada denominación a la cual hacen referencia en la demanda y que en realidad dice CENTRO CLINICO ROJAS ESPINAL –GUATIRE, C.A.

PUNTOS PREVIOS.

Al respecto observa esta sentenciadora que luego de realizar una revisión exhaustiva a las actas procesales que conforman el presente expediente y visto lo alegado por la parte demandada en su escrito de contestación a la demanda en la cual coloca como puntos previos a la Incompetencia del Tribunal para conocer de la presente causa, y la falta de cualidad, quien decide discurre que antes de entrar a conocer el fondo de la demanda considera pertinente dilucidar lo concerniente a la Incompetencia del Tribunal y Falta de Cualidad alegado por la demandada.



DE LA INCOMPETENCIA
Vista solicitud de declaración de incompetencia realizada por la parte demandada: sociedad mercantil CLINICA ROJAS ESPINAL en la que se alega en razón de que se trata de una demanda por daños morales extracontractuales, lo cuales según la demanda se dicen padecidos, o que comenzaron a acaecer con posterioridad a la muerte del joven CRISTIAN DAVID ESPINOZA CARABALLO , que dichos daños solo pueden haber empezado a ocurrir a partir desde que los accionantes quienes dicen ser padres del joven fallecido y vivir y estar domiciliados en Guatire mientras que la muerte del joven Cristian ocurrió en caracas, de igual forma alega la parte demandada que la misma no procede contra sus representados por ante la jurisdicción laboral, en razón de que se trata de la reclamación de un trabajador ocasional que fue dependiente directo de un contratista también ocasional , es decir del contratista señor Ovidio Sánchez contratado especialmente para realizar al Dr. Francisco Rojas Espinal una obra determinada como era la remodelación de una oficina situada frente al centro Clínico Rojas Espinal C.A. al respecto este Tribunal hace la siguiente observación del artículo 29 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo establece:
“Los Tribunales del Trabajo son competentes para sustanciar y decidir:
1. Los asuntos contenciosos del trabajo, que no correspondan a la conciliación ni al arbitraje;
2. Las solicitudes de calificación de despido o de reenganche, formuladas con base en la estabilidad laboral consagrada en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en la legislación laboral;
3. Las solicitudes de amparo por violación o amenaza de violación de los derechos y garantías constitucionales establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, relaciones laborales como hecho social, de las estipulaciones del contrato de trabajo y de la seguridad social; y
4. Los asuntos contenciosos del trabajo relacionados con los intereses colectivos o difusos”.
Ahora bien del análisis del artículo que precede se desprende que de acuerdo a la materia, los Tribunales del Trabajo son competentes para conocer de los asuntos contenciosos que resulten o se deriven del hecho social trabajo, esto es, que toda relación o asunto contencioso en cuyo nacimiento u origen se deriven de una relación de trabajo como hecho social, siempre el tribunal facultado para tal conocimiento, en razón de la materia es del Trabajo. Es por las razones antes señaladas que este Juzgado declara que es competente para conocer de la presente causa. ASI SE DECIDE.

DE LA FALTA DE CUALIDAD

Del escrito de contestación se observa que el presente punto se opone en virtud, que el trabajo ocasional y circunstancial encomendado realizar al joven fallecido por el contratista señor Ovidio Sánchez lo era propiamente en interese del Dr. Francisco Rojas Espinal y no para nuestra representada la demandada Centro Clínico Rojas Espinal trabajo que se realizaba bajo la dirección, cargo y dependencia de dicho Doctor Francisco Rojas Espinal, sitio es cual es completamente diferente del lugar o dirección en que nuestra representada tiene su sede y centro de único de operaciones actividades clínicas.
Al respecto esta juzgadora, observa que en efecto ambas partes son contestes en establecer que el ciudadano Ovidio Sánchez contrato los servicios del ciudadano Cristian Espinoza, para realizar unos trabajos en el consultorio médico del Dr. Francisco Rojas Espinal, tal situación evidencia a todas luces una solidaridad entre el ciudadano Ovidio Sánchez y el ciudadano Francisco Rojas Espinal, de conformidad con el artículo 56 de la Ley Orgánica del Trabajo, el cual a tenor establece lo siguiente:
“… a los efectos de establecer la responsabilidad solidaria del dueño de la obra o beneficios del servicios, se entiende por inherente la obra que participa de la misma naturaleza de la actividad a que se dedica el contratante y por conexa la que esta en relación intima y se produce con ocasión a ella.”
Uno de los puntos controvertidos en la presente litis, se circunscribe en determinar si el lugar donde se estaba realizando la obra, pertenece o no al Centro Clínico Rojas Espinal o solo es propiedad del ciudadano Francisco Rojas Espinal, ya que como es de notar estamos en presencia de dos personas completamente diferentes una que es la Persona jurídica y otra que es la persona natural, a su vez es importante destacar que la presente acción fue incoada contra el CENTRO CLINICO ROJAS ESPINAL y no contra los ciudadanos Ovidio Sánchez y Francisco Rojas Espinal, a los fines de poder determinar si existe alguna solidaridad entre las partes.
Así las cosas, observamos que en efecto del escrito libelar se observa que dicha parte señala que el día en que ocurrió el accidente el de cujus se encontraba realizando sus labores en la oficia N° 1-A del Edificio Garillano, ubicado en la acera frente a la Clínica Rojas Espinal, igualmente se desprende de la Constancia emitida por el Cuerpo de Bomberos del Distrito Federal, que la inspección se efectuó en la Avenida Apure con Avenida Caroni, Edificio Garillano, piso 1 Oficina 1-A, inmueble arrendado por el Dr. Francisco Rojas Espinal.
Ahora bien, de las pruebas aportadas en el proceso este tribunal no logró evidenciar que la oficina situada en el Edificio Garillano, piso 1 Oficina 1-A, ubicada en la Avenida Apure con Avenida Caroni, pertenezca al Centro Clínico, sino por el contrario la misma pertenece al Dr. Francisco Rojas Espinal, que si bien es cierto que dicho ciudadano es el presidente del Centro Clínico hoy demandado, no es menos cierto que con antelación se establecio que estábamos en presencia de dos personas completamente diferentes una que es la jurídica y otra que es la natural y visto que la representación judicial de la parte actora intenta la presente acción única y exclusivamente en contra del Centro Clínico Rojas Espinal, persona jurídica que no es propietaria de la oficina donde ocurrió el accidente, ni resulta ser una dependencia externa del Centro Clínico, ni muchos menos es beneficiaria de la obra que ejecutaba el ciudadano Cristian Espinoza por mandato Ovidio Sánchez, debe forzosamente esta juzgadora declarar Con Lugar la Falta de cualidad opuesta por la empresa demandada. Así se Decide.-

DISPOSITIVA

Con base a todos lo razonamientos de hecho y derecho que han sido expresado en la parte motiva del presente fallo este JUZGADO DECIMO CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL DEL TRABAJO DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS, en nombre de la REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA y POR AUTORIDAD DE LA LEY DECLARA: PRIMERO. COMPETENTE al Tribunal para conocer de la presente causa SEGUNDO: CON LUGAR la Falta de Cualidad interpuesta por la parte demandada y TERCERO SIN LUGAR la demanda intentada por los ciudadanos JOSE GREGORIO ESPINOZA y PETRA GLADYS CARABALLO DE ESPINOZA, venezolanos, mayores de edad y titulares de la cédulas de identidad Nº V-5.121.773 y 4.674.639, en su carácter de herederos del de cujus ciudadano CRISTIAN DAVID ESPINOZA CARABALLO contra el CENTRO CLINICO ROJAS ESPINAL, inscrita en el Registro mercantil Primero Accidental de la Circunscripción Judicial del Distrito Federal y Estado Miranda en fecha 03 de noviembre de 1986, bajo el Nº 13, Tomo 35-A-Pro., y la persona del ciudadano FRANCISCO ROJAS ESPINAL, venezolano, mayor de edad, de este domicilio y titular de la Cédula de Identidad Nro. 1.741.171.

CÚMPLASE, REGISTRASE, PUBLÍQUESE, NOTIFÍQUESE, Y DÉJESE COPIA DE LA ANTERIOR DECISIÓN
Dada, sellada y firmada en la Sala de Despacho del JUZGADO DECIMO CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA DE JUICIO DEL CIRCUITO JUDICIAL DEL TRABAJO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS, en ésta ciudad, a los dieciocho (18) días del mes de octubre de dos mil siete (2007). Año 197º de la Independencia y 148º de la Federación.

MARIELA MORGADO RANGEL
LA JUEZ

Abog. PEGGY HERNANDEZ
LA SECRETARIA



En la misma fecha 18 de octubre de 2007, siendo las diez y dieciséis (10:16 a.m.) de la mañana, previa el cumplimiento de las formalidades de ley, se dicto, diarizó y publico la anterior decisión



LA SECRETARIA




AH24-L-1996-000021
MMR/KS/EM