República Bolivariana de Venezuela
En su nombre:
Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes
Circunscripción Judicial del Estado Zulia
Sala de Juicio - Juez Unipersonal Nro. 4



Expediente: 12866.-
Causa: Fijación de Obligación de Manutención
Demandante: JUAN CARLOS CASTRO RIVAS
Demandada: MARLLY’S CHIQUINQUIRA ORTEGA
Niña y/o adolescente: (se omiten los nombres de los niños, niñas y adolescentes por razones de confidencialidad).


PARTE NARRATIVA

Revisadas como han sido las actas procesales que integran el presente expediente contentivo de procedimiento de Fijación de Obligación de Manutención, se evidencia que en diligencia de fecha 09 de marzo de 2009 la abogada en ejercicio YULIBETH MARIANNY ATENCIO OCANDO, inscrita en el Impreabogado bajo el Nro. 132.808, actuando con el carácter de apoderada judicial de la parte actora el ciudadano JUAN CARLOS CASTRO RIVAS, titular de la cédula de identidad Nro. V-14.481.154, solicitó la acumulación del presente expediente a la causa signada bajo la nomenclatura 13882.-

PARTE MOTIVA

Con ocasión al pedimento formulado por la apoderada judicial de la parte actora, este Sentenciador pasa a estudiar la procedibilidad en derecho de la figura de la acumulación, previa las siguientes consideraciones:

Manifiesta la peticionante en su diligencia, la existencia de un juicio contentivo de Divorcio Ordinario, cuyos intervinientes son los ciudadanos JUAN CARLOS CASTRO RIVAS y MARLLY’S CHIQUINQUIRA ORTEGA, distinguido bajo la nomenclatura 13882, por lo que solicitó la acumulación del expediente Nro. 12866 “…, por cuanto las mismas guardan íntima relación entre sí…”.

Ahora bien, una vez analizada la solicitud, observa este Juez Unipersonal Nro. 4 que efectivamente ante esta Sala de Juicio cursa expediente de Divorcio Ordinario en el cual se encuentran relacionados los ciudadanos anteriormente nombrados, por lo que existe identidad de sujetos en los dos procesos, es decir, tanto en el presente, que versa sobre la Fijación de la Obligación de Manutención en beneficio de la niña (se omiten los nombres de los niños, niñas y adolescentes por razones de confidencialidad), como en el Divorcio Ordinario, donde se dilucida el vínculo matrimonial o conyugal que existe entre los prenombrados.-

En ese sentido, cabe resaltar que en los juicios de Divorcio Ordinario en los cuales se encuentren inmersos los derechos e intereses de niños, niñas y adolescentes, el Juez o Jueza debe pronunciarse sobre la Patria Potestad y su contenido, vale decir, la Custodia, el Régimen de Convivencia Familiar y la Obligación de Manutención, ya que la Ley Orgánica para la Protección del Niños, Niñas y Adolescentes, en su artículo 351 el cual textualmente cita:

Artículo 351.- Medidas en caso de divorcio, separación de cuerpos y nulidad de matrimonio.
“En caso de interponerse acción de divorcio, de separación de cuerpos o de nulidad de matrimonio, el juez o jueza debe dictar las medidas provisionales, en lo referente a la Patria Potestad y a su contenido, particularmente en lo que concierne a la Custodia, al Régimen de Convivencia Familiar y a la Obligación de Manutención que deben observar el padre y la madre respecto a los hijos e hijas que tengan menos de dieciocho años y, a los que, teniendo más de esta edad, se encuentren con discapacidad total o gran discapacidad, de manera permanente. En todo aquello que proceda, el juez o jueza debe tener en cuenta lo acordado por las partes…”

Por lo que, evidentemente las medidas decretadas durante el proceso, a objeto de garantizar el desarrollo integral y evolutivo de los niños, niñas y adolescentes, no sólo se mantienen durante el discurrir o desarrollo del procedimiento, sino que, a efecto posteriori a la terminación del juicio, el juez o jueza en sentencia de mérito se pronunciará sobre dichos particulares, a fin de que en fase ejecutiva de lo ordenado en el fallo, los derechos constitucionales y legales de éstos en el mundo real se encuentre efectivamente garantizados.-

Tomando en cuenta lo anteriormente esgrimido, en el juicio de Divorcio Ordinario debe decidirse todo lo atinente a la Custodia, al Régimen de Convivencia Familiar y a la Obligación de Manutención de los hijos e hijas, constituyendo dicha causa en la doctrina venezolana lo que se denomina “La Causa Continente”, la cual se encuentra regulada en el parágrafo segundo del artículo 51 del Código de Procedimiento Civil, que establece:

Artículo 51.-“Cuando una controversia tenga conexión con una causa ya pendiente ante otra autoridad judicial, la decisión competerá a la que haya prevenido.
La citación determinará la prevención.
En el caso de continencia de causas, conocerá de ambas controversias el Juez ante el cual estuviere pendiente la causa continente, a la cual se acumulará la causa contenida.”

En razón de ello, existe continencia cuando una causa más amplia, llamada continente comprende y absorbe en sí a otra menos amplia, denominada contenida, es decir, cuando el objeto a decidir en la causa mayor comprende el de la causa menor, como se constata en el caso sometido a consideración de este Jurisdicente, donde el asunto contentivo de Divorcio Ordinario, iniciado por la ciudadana MARLLY’S CHIQUINQUIRA ORTEGA en contra del ciudadano JUAN CARLOS CASTRO RIVAS, como se afirmó anteriormente, representa la causa continente que va a resolver o decidir lo referente a la Fijación de Obligación de Manutención, adquiriendo entonces ésta última la cualidad de la causa contenida.-

Aunado a ello, la Corte Superior – Sala de Apelaciones del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, en sentencia con ponencia de la Dra. CONSUELO TROCONIS MARTÍNEZ, quien se apoya y acoge el criterio de la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, signada con el Nro. 0122, de fecha 22 de Mayo de 2001 dictada en expediente Nro. 00169, estableció lo siguiente:

...la Sala ha establecido en diferentes oportunidades que la acumulación obedece, en efecto, a la necesidad de evitar la eventualidad de fallos contradictorios en casos que o bien son conexos o existe entre ellos una relación de accesoriedad o continencia, asimismo tiene como objetivo influir positivamente en la celeridad, ahorrando tiempo y recursos al fallar en una sola sentencia asuntos en los que no hay razón para que se ventilen en diferentes procesos.
Por tanto, es indispensable la existencia de dos o más procesos y que entre ellos exista una relación de accesoriedad, continencia o conexidad; y, por supuesto que no exista alguno de los presupuestos establecidos en el artículo 81 del Código de Procedimiento Civil, inherentes a la prohibición de acumulación de autos o procesos…

Por otra parte, el legislador dentro de las disposiciones de nuestro Código de Procedimiento Civil, instituye cinco causales taxativas, donde prevé la inepta acumulación de actos o procesos de la siguiente manera:

Artículo 81.- “No procede la acumulación de autos o procesos:
1° Cuando no estuvieren en una misma instancia los procesos.
2° Cuando se trate de procesos que cursen en tribunales civiles o mercantiles ordinarios a otros procesos que cursen en tribunales especiales.
3° Cuando se trate de asuntos que tengan procedimientos incompatibles.
4° Cuando en uno de los procesos que deban acumularse estuviere vencido el lapso de promoción de pruebas.
5° Cuando no estuvieren citadas las partes para la contestación de la demandada en ambos procesos.”

En virtud de ello, evidentemente al darse algunos de éstos supuesto previamente enunciados, obraría de pleno derecho la imposible acumulación de procesos por mandato de ley, pero es importante para este operador de justicia hacer referencia a la naturaleza de nuestro Código de Procedimiento Civil adjetivo, la cual es netamente general, por ende, nuestra doctrina hace una diferenciación entre las leyes de carácter general y aquellas de carácter especial, ratificando su posición en el presente fallo, en cuanto a que las leyes especiales prevalecen sobre las generales, de tal manera, que mal podría éste Sentenciador inobservar la naturaleza o el carácter especial que posee la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, sobre la materia en caso de divorcio, separación de cuerpos y nulidad de matrimonio.-

En ese mismo orden de ideas, si bien es cierto la prohibición de acumular los procesos cuando uno de ellos estuviere vencido el lapso probatorio y cuando no estuvieren citadas las partes para la contestación de la demanda en ambos procesos, tal como lo contempla los ordinales 4° y 5° del artículo 81 del texto antes citado, es imperiosa por la necesidad de evitar la posibilidad de promoción maliciosa de una nueva causa acumulable a otra, con el único propósito de paralizar una de ellas o de subsanar alguna deficiencia probatoria, supuesto que no es aplicable a éste caso, ya que la oportunidad procesal para el demandante de indicar los medios probatorios es en el libelo de la demanda, mientras que al demandado le corresponde en la contestación de la demanda, según lo dispone el artículo 455 y 461 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y el Adolescente.

En consecuencia, acogiendo el criterio expuesto por la Sala de Apelaciones del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, este Sentenciador partiendo de que la acumulación es una institución destinada, sobre manera, a evitar a todo evento decisiones contrapuestas o contrarias entre sí, así como contribuir en la aplicación de los principios que tratan sobre la celeridad y la economía procesal, ordena la acumulación del presente caso contentivo de Fijación de Obligación de Manutención, signado bajo el Nro. 12866 a la causa relativa al Divorcio Ordinario que cursa en el expediente Nro. 13882, cuyas partes intervinientes son los ciudadanos MARLLY’S CHIQUINQUIRA ORTEGA y JUAN CARLOS CASTRO RIVAS. Así se decide.-

PARTE DISPOSITIVA

Por los fundamentos expuestos, este Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, Sala de Juicio- Juez Unipersonal Nro. 4, administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara:

a) Acumular el expediente signado con el Nro. 12866, contentivo de fijación de Obligación de Manutención, incoado por el ciudadano JUAN CARLOS CASTRO RIVAS, en contra de la ciudadana MARLLY’S CHIQUINQUIRA ORTEGA, al expediente Nro. 13882 contentivo de Divorcio Ordinario, siendo las mismas partes, a fin de evitar sentencias contradictorias.-


No hay condenatoria de constas debido a la naturaleza del proceso.-
Publíquese y Regístrese. Déjese copia certificada por secretaria de conformidad con el artículo 248 ejusdem.-

Dada, firmada y sellada en la Sala de Juicio Nro. 4 del despacho del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, en Maracaibo a los 12 días del mes de marzo del año dos mil nueve (2009).- Años: 198° de la Independencia y 150° de la Federación.-
EL JUEZ UNIPERSONAL Nro. 4

ABOG. MARLON BARRETO RÍOS



LA SECRETARIA

ABOG. LISBETH ZERPA GARCÍA





En la misma fecha, previo el cumplimiento de las formalidades de Ley, se registró el anterior fallo en la carpeta de Sentencias Interlocutorias llevado por este Tribunal bajo el No. 77.-






MBR/kafs.-
Exp. 12866 acum. 13882.-